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Residentes de la Casa Argentina denuncian castigos y exclusiones en la residencia

Redacción Del Sur2 min de lectura
Residentes de la Casa Argentina denuncian castigos y exclusiones en la residencia

Foto: Del Sur Diario

Tensión en París

La bronca en la Casa Argentina de la Cité Internationale Universitaire de Paris sigue creciendo. A la controversia por la placa en homenaje a las personas desaparecidas durante la última dictadura militar, ahora se sumó una nueva denuncia por supuestas represalias políticas dentro de la residencia. Según el comunicado difundido por los residentes, hubo exclusiones arbitrarias en el proceso de renovación de alojamiento para el verano.

El texto al que accedió la Agencia Noticias Argentinas sostiene que entre los afectados hay personas que defendieron públicamente la restitución de la placa retirada y otras que marcaron diferencias con la línea política impulsada por el director Santiago Muzio. También afirman que se pidió documentación académica para armar un supuesto orden de mérito, pero que después nunca se publicó la lista completa ni se informó cuántas plazas reales había disponibles desde junio.

Los residentes denunciaron además que la selección no mostró una lógica clara. Según expresaron, quedaron afuera estudiantes de doctorado, investigadores y maestrandos que dependen de ese alojamiento porque no cuentan con ayuda familiar y trabajan para sostener sus estudios. En contraste, señalaron que hubo personas aceptadas que ya habían terminado su semestre y pedían quedarse en París por motivos que no eran estrictamente académicos.

La preocupación también apunta al modo en que se manejaron los reclamos. De acuerdo con el comunicado, algunos residentes pidieron explicaciones por haber quedado excluidos y Muzio los recibió de manera individual, con respuestas distintas según el caso. Cuando se le pidió el supuesto orden de mérito, habría admitido que la selección fue "subjetiva" y que no existía una lista formal con ese criterio. Para los denunciantes, eso deja al descubierto una decisión sin reglas claras y con fuerte olor a discrecionalidad.

La queja se suma a otros episodios que ya habían generado ruido, como la prohibición de actividades por el 24 de marzo y el clima de hostigamiento ideológico que, según los residentes, se instaló en la residencia. El comunicado cierra con una advertencia fuerte: perder una plaza en la Casa Argentina no es un trámite menor, sino quedarse sin hogar en otro país y con el riesgo de frenar proyectos académicos, científicos e investigaciones que llevan años de esfuerzo.