Un bebé de Chimbas pasó por una cirugía de alta complejidad en el Hospital de Niños de Córdoba y salió adelante con una técnica que no se había usado antes en la región.
El pequeño tiene 49 días de vida y pesa 2,2 kilos. Los médicos le corrigieron una coartación de aorta, que es un estrechamiento fuerte de la arteria principal del cuerpo.
Por su edad y su bajo peso, el equipo eligió una estrategia combinada. Primero lo estabilizaron en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba y después lo llevaron al Hospital de Niños para la intervención.
La operación reunió a cirujanos cardiovasculares y especialistas en hemodinamia. Los primeros hicieron el acceso quirúrgico y abrieron la arteria carótida; después, el otro equipo colocó el stent directamente en la aorta.
El jefe de Cardiología del hospital, Alejandro Peirone, dijo que la intervención se pudo hacer porque el centro tiene tecnología y profesionales preparados para este tipo de casos. También remarcó que el sistema público cordobés recibe pacientes de distintos puntos del país.
Esta vez se usó un stent bioabsorbible modelo IBS™ Angel, de 4 milímetros por 15 milímetros. El dispositivo se degrada dentro del cuerpo en unos 12 meses y evita que quede una pieza rígida dentro de la arteria.
Después de la colocación, la evolución fue favorable y se pudo suspender la medicación que mantenía abierta la circulación hacia la parte baja del cuerpo. Los padres, Jonathan y Lucía, contaron que se sintieron acompañados durante todo el proceso y que esperan volver pronto a su casa.
El hospital sigue de cerca la recuperación del bebé, que ahora debe ganar peso y seguir con controles de cardiología. Desde 2015, ese centro integra el Programa Provincial de Cardiopatías Congénitas y también recibe pacientes de varias provincias. El caso dejó una marca fuerte: en medicina, a veces un avance cambia una vida y también abre una puerta nueva para las que vienen.

