Boca recibió una señal que hace sonreír al cuerpo técnico: Tomás Aranda y Adam Bareiro ya trabajaron en el campo de juego. Los dos vienen de lesiones pesadas y, por ahora, siguen en recuperación.
El enganche sufrió una fractura en el peroné y el delantero arrastró una hernia de disco. Ambos completaron tareas en la cancha y eso les abre una ventanita que hace unas semanas parecía cerrada con candado.
La idea en el club es que puedan sumar minutos en la semifinal de la Copa Argentina ante Banfield, el 14 de noviembre en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Si responden bien, llegarían con más rodaje a la final de la Copa Sudamericana 2026.
Aranda, de 19 años, se lesionó a fines de agosto durante un entrenamiento, cuando clavó el pie derecho en el pasto y cayó con mucho dolor. Después lo operaron por una sindesmosis, esa rotura del ligamento que une peroné y tibia.
En el caso de Bareiro, la historia viene de más atrás: su ausencia arrancó en mayo, en un partido ante Huracán. Primero padeció un desgarro en el recto anterior y la rotura del tendón del aductor, y después apareció la hernia de disco, que también terminó en cirugía. Ahora Boca cruza los dedos: si siguen así, ¿se viene el regreso antes de lo pensado?

