Leandro Paredes sigue peleándola para estar en la revancha contra Vasco da Gama. En Boca ya le encontraron un lugar a la ilusión, aunque el desgarro no afloja de un día para el otro.
El mediocampista trabaja en la recuperación de un desgarro grado dos en el isquiotibial derecho. El miércoles hizo tareas en el campo y eso dejó buena cara en el cuerpo técnico.
La idea es mirar cómo responde en los próximos días y medirlo con cuidado. Pasaron apenas seis días desde la lesión ante Instituto, en Córdoba, pero no lo dan por afuera todavía.
En el club saben que el riesgo existe: si se resiente, vuelve a foja cero justo cuando el semestre entra en zona brava. Igual, si la mira está puesta solo en la Copa Sudamericana, el panorama cambia bastante porque después podría tener más margen de recuperación.
Los médicos recomiendan 21 días, pero el martes llegaría con 11 desde la lesión. Boca también tiene por delante el Torneo Clausura, la tabla anual, la Copa Argentina y el Superclásico en la Bombonera, así que la decisión se tomará con la calculadora en una mano y el reloj en la otra, ¿lo guardan o lo mandan a la cancha?

