Boca no dejó dudas y resolvió la serie con una goleada por 4-0 ante Recoleta de Paraguay. En la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026, el equipo de Rodolfo Arruabarrena jugó tranquilo y pasó de ronda sin despeinarse.
Los goles llegaron de la mano de Santiago Ascacíbar, a los 30 minutos, y Sebastián Villa, a los 43 del primer tiempo. En el complemento, Miguel Merentiel marcó a los 7 y Alan Velasco cerró la cuenta a los 32.
La historia, encima, venía bastante encaminada. En la ida, el Xeneize había ganado 3-1, así que la llave ya venía con olor a resuelta antes de pisar la cancha visitante.
El primer gol nació con Ascacíbar atento en el área, como quien no quiere la cosa pero siempre aparece. Después, Villa tuvo dos chances seguidas y en la segunda terminó empujando el partido para el lado azul y oro, mientras Nelson Ferreira trataba de aguantar como podía.
Ya con el trámite cocinado, Boca siguió apretando y no aflojó. Primero apareció Merentiel con una definición fina y después Velasco armó una jugada individual para poner el cuarto y dejar la noche redonda, de esas que hacen que el rival quiera que el árbitro toque el silbato ya mismo, ¿no?

