El Tribunal de Disciplina resolvió el reclamo de Vélez contra Boca por lo que pasó en un partido de la Copa Argentina, y el Xeneize sigue en carrera a los cuartos de final.
La decisión fue unánime y dejó una multa para Boca, equivalente a mil valores de entrada. O sea: no le dieron la razón completa a nadie, un clásico de escritorio que siempre deja tela para cortar.
El organismo entendió que hubo una infracción en la confección y presentación de la planilla oficial del partido. Pero no vio acreditada una alineación indebida, porque no quedó probado que haya jugado un futbolista extranjero sin habilitación.
En esa línea, el Tribunal marcó que la falla fue reglamentaria, pero no alcanzó para aplicar el artículo 18 del Código Disciplinario. Así, el reclamo de Vélez quedó rechazado y Boca conservó el boleto a la próxima ronda.
En resumen: hubo sanción, pero no hubo cambio de resultado. En el fútbol, a veces el partido se juega en la cancha y otra parte se cocina en el escritorio, ¿no?

