Franco Colapinto llega a Monza con una novedad pesada bajo el brazo: este fin de semana va a usar el Alpine actualizado que ya probó Pierre Gasly en Zandvoort. Es la primera vez que los dos autos del equipo van a salir a pista con la misma especificación.
La movida no es menor. En Países Bajos, Gasly terminó octavo y sumó los dos puntos que consiguió Alpine, mientras Colapinto corrió con la versión anterior. Ahora, en Italia, el equipo de Enstone quiere ver si la historia cambia y los dos A526 quedan para pelear más arriba.
El paquete nuevo trae de todo un poco, pero con un objetivo bien claro: que el auto agarre mejor la pista y no se arrastre tanto en las curvas. Hay piso rediseñado, difusor nuevo, cambios en pontones y en la zona trasera, todo pensado para ganar carga aerodinámica sin pagar de más en resistencia.
También tocaron detalles en la parte trasera, como la cara del tambor de freno, la estructura de impacto posterior y los flaps del alerón. Steve Nielsen, director de Alpine, dijo que esto les debería dar la base para tener a los dos autos “allí arriba” y peleando por puntos. Nada mal para un equipo que venía haciendo cuentas con la calculadora en la mano.
Eso sí, Monza no es Zandvoort. El circuito italiano pide velocidad pura, menos carga aerodinámica y mucha eficiencia en recta, así que el paquete tendrá que demostrar que no era solo maquillaje de taller. Para Alpine, la cuenta es simple: recuperar terreno frente a Racing Bulls y volver a sumar seguido. ¿Será este el empujón que estaban esperando?

