La final de la Copa Sudamericana 2026 entre Boca y Atlético Mineiro ya empezó a mover papeles en Colombia. El Gobierno del país anfitrión declaró de interés nacional el partido que se jugará en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, de Barranquilla.
Con esa decisión, el Estado colombiano le dio respaldo oficial a la organización de la definición. No es poca cosa: se trata del segundo torneo más importante de clubes de Sudamérica y la final ya tiene a medio continente mirando de reojo.
Desde la Conmebol destacaron el alcance institucional de la medida y el compromiso del país anfitrión con los preparativos. Traducido al idioma de la tribuna: Barranquilla se está poniendo la camiseta para recibir una noche grande, de esas que no pasan todos los días.
La cita también promete mover turismo y actividad deportiva con la llegada de hinchas argentinos y brasileños. Para Boca, será la chance de ir por otro título internacional; para el conjunto brasileño, la oportunidad de levantar la copa y volver a casa con la sonrisa completa.
En resumen, Colombia ya metió la firma y Barranquilla se prepara para una final con peso propio. Ahora queda ver quién da la vuelta en un estadio que ya empezó a calentar motores, ¿no?

