El rugby internacional amaneció con una noticia durísima: Hyron Andrews, jugador sudafricano de 31 años, fue encontrado muerto este viernes por la mañana en un hotel de la isla de Ré, en Francia.
El segunda línea estaba alojado con el plantel de los Lions de Johannesburgo, que iba a debutar este sábado ante La Rochelle por la Champions Cup. Un viaje de competencia que terminó, lamentablemente, en un sacudón tremendo.
Según la información difundida por AFP, el cuerpo apareció en la zona de la ducha de su habitación, en el hotel Atalante-Relais Thalasso. La puerta estaba cerrada desde adentro y, pese al trabajo de los equipos de emergencia, no lograron reanimarlo.
La Fiscalía de La Rochelle abrió una investigación para aclarar qué pasó. El fiscal Arnaud Laraize dijo que, por ahora, la principal hipótesis apunta a un accidente, mientras la Federación Sudafricana de Rugby informó que el jugador habría sufrido una caída.
Los Lions despidieron a su compañero con un mensaje en redes sociales y su director general, Rudolf Straeuli, habló de un dolor enorme por la pérdida. En medio de la conmoción, el equipo decidió presentarse igual este sábado; qué golpe, ¿no?

