Rodrigo De Paul ya no vive solo de patear la pelota. A los 32 años, el mediocampista argentino armó una fortuna que mezcla sueldos de elite, propiedades, negocios y una colección de autos que no pasa desapercibida.
Su presente económico tiene un ancla clara: Inter Miami. Según la guía salarial 2026 de la Asociación de Jugadores de la MLS, cobra un salario base de u$s7,569 millones y una compensación anual garantizada de u$s9,688 millones.
Traducido al idioma de la calle, eso le da una capacidad bruta cercana a los u$s807.000 mensuales en promedio. Igual, la plata no entra siempre con la misma cadencia, porque los pagos reales no se reparten como si fueran changas del barrio.
El salto también se ve en la compra que trascendió en agosto de 2026: una propiedad en Miami valuada en u$s4,5 millones. La vivienda, de una sola planta, quedaría como base para De Paul y Tini Stoessel mientras estén en Estados Unidos.
Pero el volante no se quedó en el ladrillo. También metió ficha en Sh!, una bebida energética y funcional creada junto a Santiago Parodi y Marcos Guevara Lynch, con la idea de pegar fuerte en un mercado dominado por gigantes. Y, como frutilla del postre, suma autos de alta gama: un BMW Serie 2, un Porsche Panamera y una Range Rover, entre otros. No está mal el combo para alguien que, además de jugar, quiere que la plata labure sola, ¿no?

