El futsal sanjuanino volvió a quedar en el centro de una escena que nadie quiere ver dentro de una cancha. El partido de Reserva femenina entre San Ricardo y Trinidad terminó suspendido después de que varias jugadoras protagonizaran una pelea que se extendió durante varios minutos.
Las imágenes circularon rápido por las redes y dejaron a más de uno con cara de “¿qué pasó acá?”. Hasta ese momento, el encuentro de la Divisional B tenía a San Ricardo arriba por 3-0, pero el resultado quedó en segundo plano.
El enfrentamiento derivó en agresiones físicas y, según el texto original, también habría involucrado a otras personas presentes en el lugar. Otra vez, el partido quedó pagando y el deporte pasó a un segundo plano.
El episodio suma un capítulo más a una historia que viene repitiéndose. En julio de 2019, la árbitra María Vázquez denunció insultos machistas en un partido de la Copa Rawson, y en septiembre de 2024 un cruce entre Del Bono y Barrio CGT terminó en una batalla campal con jugadores e hinchas.
Después vinieron otros dos casos que encendieron más alarmas: en octubre de 2025, un árbitro fue agredido en el duelo entre Trinidad y Estrella Juniors; y en febrero de 2026, Juan Ignacio Saball fue atacado tras la semifinal entre Batistella y Minero. ¿Cuántas veces más va a pasar para que algo cambie?

