Boca no dejó pasar el hombre de menos y pegó primero en el Superclásico. Lautaro Di Lollo apareció en el área y metió un cabezazo que abrió el partido en La Bombonera.
La jugada nació en un córner desde la derecha, ejecutado por Sebastián Villa. A los 27 minutos del primer tiempo, el central ganó arriba y venció a Santiago Beltrán.
El Xeneize ya venía manejando la pelota y empujando en campo rival, pero le costaba encontrar el hueco. La expulsión temprana de Lucas Martínez Quarta le cambió la cara al trámite, y Boca olió sangre enseguida.
Di Lollo, además, volvió a mostrar su sello: el juego aéreo. El defensor llegó así a ocho goles con la camiseta de Boca, y todos fueron de cabeza; una especialidad que ya le había dado alegrías ante varios rivales.
Con ese gol, el Superclásico quedó con Boca arriba y River obligado a remarla desde temprano. A veces, en partidos así, el que gana por arriba también gana el aire del barrio, ¿no?

