Emiliano “Dibu” Martínez fue, lejos, el nombre más alto de la noche para la Selección argentina. El arquero sostuvo el cero con atajadas pesadas durante todo el partido y también en el primer tramo del alargue, cuando España ya había tomado el control del juego. Sin embargo, no pudo hacer nada ante el derechazo alto de Ferran Torres, que terminó sellando el 1-0 en el segundo tiempo extra.
Del otro lado, el equipo de Lionel Scaloni sufrió de principio a fin. Apostó a defenderse muy cerca de su arco, pero al poblar la mitad de la cancha con volantes internos nunca encontró una salida limpia para lastimar de contra. Encima, desde el tercer minuto de descuento del tiempo reglamentario quedó con 10 hombres por la expulsión de Enzo Fernández, en una jugada que dejó bronca por la primera amarilla. Así y todo, Argentina aguantó, estiró la definición y se mantuvo con vida hasta que llegó el golpe definitivo.
Entre los pocos que dejaron una imagen aceptable aparecieron Lionel Messi, que tuvo un segundo tiempo extra más punzante y metió uno de los remates más claros, y Nicolás Tagliafico, firme en varios mano a mano ante Lamine Yamal. También Gonzalo Montiel cumplió, mientras que Cristian Romero y Lisandro Martínez arrancaron bien pero terminaron con molestias físicas. En el medio, la historia fue otra: Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández no lograron hacer pie, y Nicolás González no ayudó demasiado en la banda.
El banco tampoco cambió la película como se esperaba. Nicolás Otamendi empujó y ganó varias faltas, Leandro Paredes entró impreciso y con amarilla, Nahuel Molina no pudo cerrar la jugada que terminó en el gol por su sector, y Facundo Medina tuvo un cruce oportuno para cortar un centro atrás de Yamal. El que mejor respondió fue Giuliano Simeone, con entrega, profundidad y una buena conexión con Messi, aunque le faltó puntería en la chance más clara. Marcos Senesi, en tanto, no llegó a sumar minutos suficientes como para ser evaluado.

