El rugby se pone más fino con el reglamento. World Rugby anunció que desde el 1 de noviembre habrá sanciones para dos tackles que vienen haciendo ruido.
La idea, claro, es bajar el riesgo de lesiones sin frenar tanto el juego. Una de las acciones más apuntadas es el hip drop tackle, que ahora quedará metido en la categoría de juego peligroso.
¿De qué hablamos? De esa maniobra en la que el defensor deja caer el peso sobre las piernas del rival que lleva la guinda. Desde noviembre, como mínimo, eso se castigará con penal, y el organismo cambió la regla 9.13 para dejarlo bien clarito.
La otra medida pone la lupa sobre el knee drop tackle, que ya era infracción pero tendrá más control arbitral. Son esos tackles arrancados con al menos una rodilla en el piso, una movida que World Rugby dice que se volvió más frecuente.
La decisión salió de la reunión Shape of the Game, realizada en febrero, donde se armó un grupo especial para estudiar la altura de los tackles. Ahí también analizaron pruebas hechas en el Mundial Sub 20, con más de 150.000 ejecuciones en la mira. ¿Se viene un rugby más seguro o más discutido? Ahí está la cuestión.

