El Zonda volvió a vestirse de fiesta, pero esta vez con luces prendidas y motores encendidos de noche. Por primera vez, el autódromo sanjuanino recibió a los SUV del TC2000 bajo iluminación artificial y con tribunas llenas.
Entre los protagonistas apareció Henry Martín, que este fin de semana vive un regreso bien especial. El piloto sanjuanino se subió a un Toyota para correr en el circuito que tantas alegrías le dio, y encima la competencia lleva su nombre como homenaje.
Martín llegó a San Juan desde España y en pocos días se metió otra vez en la película de las carreras. Hubo karting, medios, encuentros con amigos y ahora, de nuevo, el ruido del TC2000 en casa. No quiso vender humo: “No metamos tanta presión”, soltó.
Su idea es simple y bastante honesta para el mundo tuerca: disfrutar y completar la carrera. “Quisiera tener una actuación decorosa”, explicó, y dejó claro que quiere manejar el auto y no que el auto lo lleve a él para donde quiera. Un clásico del asfalto, viste.
El regreso también le movió recuerdos fuertes. Una de sus postales más lindas fue aquella victoria en El Zonda, cuando ganó en la última vuelta ante Tito Bessone y Juan María Traverso. “Escuché la ovación de la tribuna adentro del auto”, contó, todavía con la emoción a flor de piel. Ahora vuelve a escena, con el público otra vez en las gradas y una pregunta flotando en el aire: ¿se repetirá la magia?

