Christian Eriksen y Wolfsburgo acordaron este miércoles rescindir antes de tiempo el contrato que los unía. La movida llegó casi cuatro meses después del episodio que sufrió el mediocampista con la selección de Dinamarca.
Todo se aceleró tras lo que pasó el 7 de junio, en un amistoso ante Ucrania jugado en Odense. Ahí, Eriksen se llevó una mano al pecho y cayó al campo de juego; después pudo retirarse por sus propios medios.
El susto no fue menor, porque el recuerdo de la Eurocopa 2021 seguía fresco. En aquel partido entre Dinamarca y Finlandia, el futbolista había sufrido un colapso en plena cancha y recibió atención médica de urgencia.
Después de ese episodio, volvió a la actividad con un desfibrilador implantable y empezó una rehabilitación con la idea de seguir jugando. Su contrato con Wolfsburgo iba hasta junio de 2027, pero ambas partes decidieron cortar por lo sano y de común acuerdo.
El propio Eriksen explicó que quiere estar cerca de su familia en Dinamarca y agradeció su paso por el club alemán. Por ahora, no confirmó si seguirá en otro equipo o si colgará los botines; quedó picando, como pelota al área, ¿no?

