Los argentinos Tomás Etcheverry y Thiago Tirante van por un lugar en los octavos de final del Masters de París, el último torneo de esta categoría en la temporada. No es un trámite, claro: los dos tienen partidos que piden piernas, cabeza y algo de coraje.
Etcheverry fue el primero en salir a la cancha y le tocó un cruce bravo con el australiano Alex de Miñaur (8°), uno de los más parejos del circuito. El argentino llegaba con seis derrotas al hilo, pero este martes cortó la mala racha y dio el golpe ante el ruso Andrey Rublev en tres sets.
Del otro lado, Tirante vivió una de esas vueltas del tenis que parecen escritas por un guionista con ganas de picardía. Había quedado afuera frente al italiano Mattia Bellucci en la última ronda de la clasificación, pero la baja de Flavio Cobolli le abrió la puerta como lucky loser.
Y no solo entró al cuadro principal: además arrancó directo desde la segunda ronda, donde se medirá con el alemán Jan-Lennard Struff. Ya tenía las valijas casi listas para irse a descansar, pero el torneo le cambió el plan sobre la hora, una de esas que te dejan mirando el calendario con cara de “¿en serio?”.
Tirante ya mostró buenas credenciales en los Masters 1000 de este año, con octavos en Roma y Canadá, y cuartos en Cincinnati. Mientras tanto, este miércoles también jugarán Alexander Zverev, Carlos Alcaraz y Novak Djokovic, así que la jornada viene cargadita, ¿quién dijo que París era solo para pasear?

