Un partido de la Primera B sanjuanina terminó con un susto grande y un reclamo que no afloja. Lucas Leonardo Díaz, jugador de Independiente de Villa Obrera, sufrió una lesión abdominal grave y, según su entorno, no había ambulancia en la cancha.
La jugada fue a los 20 minutos del cruce ante Sportivo Picón. Díaz chocó fuerte con el arquero local dentro del área y quedó tirado con un dolor bravo en la panza.
Lo reemplazaron enseguida, pero el cuadro no mejoró. Con el correr de las horas empezó con dolores más fuertes y después vomitó, así que la familia decidió mover cielo y tierra para llevarlo a atender.
Según la denuncia pública de una persona cercana al jugador, no se pudo pedir una ambulancia por supuestos problemas con el seguro. También señalaron que lo retiraron en una silla porque no había camilla disponible, un panorama que dejó a todos con un julepe importante.
La hermana de Díaz lo llevó en su vehículo particular al Hospital Rawson, donde ingresó cerca de las 18. Una tomografía mostró una perforación intestinal y el futbolista fue operado de urgencia a las 22, en una cirugía que duró casi tres horas. ¿Hace falta esperar a que pase algo así para ordenar mejor la asistencia?

