La mañana del jueves arrancó movida para el mundo de Independiente: la dirigencia decidió despedir a Gustavo Quinteros después de la dura goleada por 4-0 ante Atlético Tucumán en Rosario, que dejó al equipo afuera en los octavos de final de la Copa Argentina.
La noticia pega fuerte también en la gente del club, que venía siguiendo de cerca un presente deportivo complicado y ahora ve cómo se abre otra etapa de incertidumbre. Por el momento, Hugo Tocalli quedará al frente de la práctica de esta tarde en Villa Domínico, mientras la Comisión Directiva empieza a buscar al reemplazante.
La decisión llegó pocas horas después de que Quinteros dijera públicamente que no pensaba renunciar y que quería seguir intentando dar vuelta la situación. Pero sus palabras no alcanzaron para cambiar el rumbo puertas adentro.
Después de la eliminación, el entrenador asumió la responsabilidad por la goleada, aunque también volvió a marcar diferencias con la dirigencia por el mercado de pases y por los refuerzos que había pedido y no llegaron. Finalmente, el club entendió que el ciclo estaba terminado y resolvió cortar un contrato que iba hasta diciembre de 2026.
Mientras tanto, Tocalli ya conoce este tipo de transición: en 2024 también había tomado interinamente al plantel profesional tras la salida de Carlos Tévez. Ahora, otra vez, le toca poner orden en medio del sacudón.
En la discusión por el nuevo técnico aparecen dos nombres fuertes. Un sector de la dirigencia quiere avanzar por Omar De Felippe, con la idea de que conduzca al equipo hasta diciembre y después evaluar el proyecto pensando en 2027. Del otro lado, también gana espacio Rubén Darío Insua, que ya figura entre las primeras opciones sobre la mesa.
En Independiente, por ahora, la prioridad pasa por acomodar el presente y encontrar rápido quién se haga cargo de un equipo que necesita respuestas ya.

