Inglaterra salió con todo y no le dio tiempo a respirar a Francia. Apenas iban 2 minutos cuando Declan Rice sacó un zapatazo desde afuera del área, la pelota fue al palo derecho del arquero y terminó adentro para marcar el 1 a 0 en Miami. El golpe fue rapidísimo y cambió por completo el arranque del partido por el tercer puesto del Campeonato Mundial de Fútbol.
Los ingleses, bien plantados desde el inicio, siguieron presionando y no aflojaron. A los 4 minutos, Kylian Mbappé tuvo la chance de empatar, pero el propio Rice apareció para bloquear su remate y sostener la ventaja. Después, Marcus Rashford probó suerte y Malo Gusto salvó al córner, mientras que Eberechi Eze también obligó a intervenir a la defensa francesa con otro disparo que Theo Hernández terminó despejando.
La tensión creció rápido y el partido se fue calentando con varias infracciones en pocos minutos. Malo Gusto cometió falta sobre Eberechi Eze y más tarde Jarell Quansah derribó a Désiré Doué. Con apenas ocho minutos jugados, Inglaterra ya había mostrado más intensidad, más llegada y una postura mucho más decidida. Francia, en cambio, quedó obligada a reacomodarse después de ese cachetazo tempranero.

