La Selección argentina dio otro paso enorme en el Mundial 2026 y, de yapa, la AFA ya tiene garantizado un premio que hace ruido: 33 millones de dólares. El equipo de Lionel Scaloni venció 2-1 a Inglaterra en Atlanta, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, en una definición que se destrabó sobre el cierre. Ahora, el domingo en Nueva Jersey, la historia se juega contra España.
La cuenta es clara: al meterse en la final, la Argentina subió un escalón más dentro del esquema de premios de la FIFA. Hasta semifinales, la AFA tenía asegurados 27 millones de dólares, pero con el triunfo ante los ingleses ese piso trepó a 33 millones. Son 6 millones de dólares más por haber superado una instancia pesada, y ese monto ya quedó confirmado pase lo que pase en la definición.
El gran botín, claro, está en el partido decisivo. La FIFA reservó 50 millones de dólares para el campeón, el premio más alto de su historia. Entre ese número y los 33 millones que ya tiene la AFA en el bolsillo, hay una diferencia de 17 millones de dólares. Traducido al idioma del fútbol y de los números: el domingo se define si la Argentina se queda con una cifra enorme o si termina cerrando la campaña con el techo máximo del torneo.
Todo este reparto sale de un fondo récord de USD 727 millones, impulsado por la expansión del certamen a 48 selecciones. De ese total, 655 millones de dólares van a premios por rendimiento deportivo, mientras que el resto se distribuye en otros conceptos. Además, cada federación recibió antes del torneo 1,5 millones de dólares para gastos de preparación y logística, y el piso para cualquier equipo que haya pasado la fase de grupos quedó en 10,5 millones de dólares.
La escala completa también deja en claro lo que está en juego: 50 millones para el primero, 33 millones para el segundo, 29 millones para el tercero y 27 millones para el cuarto. Los que caen en cuartos se llevan 19 millones, los eliminados en octavos 15 millones, los que se despiden en dieciseisavos 11 millones y los que quedan afuera en la fase de grupos 9 millones. En Qatar 2022, el campeón había cobrado 42 millones de dólares, así que el salto de esta edición marca un aumento fuerte, de 19% en apenas cuatro años.
El dinero que gira la FIFA llega después a cada federación, y ahí se define cómo se reparte entre jugadores, cuerpo técnico y el resto de la estructura. En la AFA, ese esquema ya fue acordado antes del Mundial, así que no hay sorpresas en la interna. Con la final a la vista, la Argentina ya tiene asegurada una suma pesada y ahora va por la diferencia grande: quedarse en 33 millones de dólares o ir por todo y tocar los 50 millones.

