La fiesta del Mundial 2026 terminó, pero el bardo sigue cobrando factura. La FIFA metió una batería de sanciones por los incidentes de la final y los más golpeados fueron Leandro Paredes y Nahuel Molina.
El mediocampista recibió 10 partidos de suspensión y una multa de US$90.000. Molina tampoco zafó: le dieron siete fechas sin vestir la camiseta de la Selección y otros US$90.000 de multa.
La lista siguió con Thiago Almada, suspendido por un partido y multado con US$30.000. Roberto Ayala, ayudante de campo, recibió tres partidos de suspensión y la misma multa, así que la cosa no quedó en dos nombres y listo.
Del otro lado también hubo castigo para Gavi, de la selección española. El jugador recibió un partido de suspensión y una multa de US$30.000 por los incidentes de la final disputada el 19 de julio en el Estadio Nueva York Nueva Jersey.
La AFA tampoco salió limpia: fue multada con US$321.000 y deberá jugar sus próximos dos partidos como local con el 50% del público permitido. Encima, US$100.000 de esa suma irán a un plan contra la discriminación. ¿Quién dijo que la final ya había terminado?

