Las Leonas se mandaron una de esas noches que quedan para el álbum grande. En Países Bajos, Argentina empató 1 a 1 y después ganó 3 a 1 en los shoot-outs para salir campeona del mundo.
La final tuvo de todo y no regaló nada. El equipo argentino arrancó corriendo de atrás, aguantó el empuje local y encontró el empate cuando el reloj ya empezaba a meter julepe.
La primera ventaja fue para las neerlandesas, gracias a Yibbi Jansen, que aprovechó un córner corto sobre el cierre del primer tiempo. Antes, Cristina Cosentino ya había aparecido con una atajada importante para mantener a raya el arco argentino.
Argentina no aflojó y fue al frente con insistencia. En el séptimo córner corto, María José Granatto cazó un rebote y empujó la bocha para el 1 a 1, y ahí la historia quedó picando para la definición desde los shoot-outs.
En esa tanda, Cristina Cosentino volvió a ponerse el traje de figura y sostuvo al equipo en los momentos más finos. Con los goles de Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairó, Argentina selló la coronación y sumó su tercera estrella mundial, después de Perth 2002 y Rosario 2010. ¿Quién les saca el rugido ahora?

