Lucas Carabajal ganó en El Zonda y salió del auto con una sonrisa de esas que hablan solas. El chaqueño festejó en San Juan su primera victoria en el TC2000 y no se guardó elogios para el Volkswagen Nivus.
“El auto fue un cañón”, resumió el ganador, después de una final que exigió bastante más de la cuenta. El calor pegó fuerte y el desgaste de los neumáticos hizo que cada vuelta tuviera su propio quilombo.
Carabajal contó que al principio la carrera fue entretenida, con pelea adelante junto a Che y Matías. “Fue divertida esa primera parte”, dijo, antes de explicar que después empezó la parte brava: cuidar la goma sin quedarse corto.
También recordó el momento en que vio el toque entre Matías Rodríguez y Matías Rossi mientras él ya venía al frente. “Dije: bueno, listo, media carrera adentro”, contó, pero enseguida miró para atrás y detectó a Emi, que había hecho la pole y traía el auto más rápido.
Ahí entendió que no había que dormirse ni un segundo. Emiliano Stang terminó abandonando por problemas en su Toyota, y Carabajal sostuvo la punta hasta la bandera a cuadros, agradecido con el equipo y con toda la gente que le hizo el aguante. En El Zonda no hubo regalo: hubo que acelerar de verdad, ¿o no?

