Lucas Martínez Quarta se fue expulsado a los ocho minutos del Superclásico entre Boca Juniors y River Plate en La Bombonera. La roja la mostró Nicolás Ramírez, después de mirar la jugada con ayuda del VAR.
Todo arrancó en un avance de Boca, cuando el defensor tomó del cuerpo a Miguel Merentiel. En un primer momento, el árbitro no cobró nada, pero el reclamo siguió de todos lados y la jugada quedó picando.
Ramírez fue llamado por Silvio Trucco desde el VAR y revisó la acción en pantalla. Después resolvió expulsar al zaguero por considerar que había una ocasión manifiesta de gol, algo que generó cuestionamientos enseguida.
La discusión pasó por ahí: la falta existió, pero no todos coincidieron con la interpretación de la jugada. Según el análisis posterior, no habría habido una posibilidad clara e inmediata de controlar la pelota, por lo que la sanción debió ser amarilla y no roja.
Con esa decisión, River quedó con diez muy temprano y tuvo que mover el banco. Y como si el partido necesitara más picante, Boca aprovechó la superioridad numérica a los 27 minutos para abrir el marcador. ¿Arrancó torcido o quedó demasiado fina la lupa del VAR?

