Después de más de dos décadas con la celeste y blanca, Lionel Messi se fue dejando la vara altísima. No es verso: sus números en la Selección parecen hechos en otra cancha.
El rosarino quedó como dueño de casi todos los grandes récords argentinos. Jugó 208 partidos, metió 126 goles y dio 70 asistencias, además de llevar la cinta en 148 capitanías.
También sumó 135 victorias, 71 goles en partidos oficiales y 6 Mundiales disputados. En esas Copas del Mundo jugó 34 partidos, convirtió 21 goles, repartió 12 asistencias y ganó 23 encuentros.
Como capitán en Mundiales, estuvo al frente en 26 partidos y llegó a 3 finales. En total, disputó 11 finales con la Selección, además de firmar 11 hat-tricks, 17 dobletes y hasta 5 goles en un mismo partido.
La historia no se explica solo con planillas. También están los recuerdos, las remontadas, las lágrimas y los títulos que cambiaron la película. Messi se va, los récords quedan... y ahora, a ver quién se anima a correrle el arco, ¿no?

