La noche arrancó con la piel de gallina y terminó con Lionel Messi metiendo un gol para la foto. En el Monumental, más de 85.000 hinchas fueron a bancarlo en su última presentación con la Selección Argentina ante su gente.
El primer tiempo tuvo ida y vuelta, con llegadas para los dos lados. Dibu Martínez apareció cuando hizo falta y mantuvo el arco argentino en cero, porque la fiesta todavía tenía que acomodarse.
El partido se abrió en el complemento y ahí empezó el show del capitán. Nicolás Otamendi aprovechó un centro preciso de Messi y marcó el primero, y después Nicolás Paz recibió otra asistencia del rosarino para poner el segundo.
Faltaba el suyo, claro. A los 25 minutos, Messi convirtió de penal después de una falta sobre Agustín Giay, y el estadio explotó como si no hubiera mañana. Después tuvo otra pelota en el palo y un tiro libre que se fue por arriba, pero ya estaba todo dicho.
Así se cerró una noche que no pidió análisis fino ni lupa táctica. Fue una despedida con gol, aplausos y memoria, de esas que quedan dando vueltas mucho tiempo. ¿Qué más se le puede pedir a una última función así?

