Lionel Messi se llevó el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 este viernes, en una gala bien cargada de protocolo en Oviedo. El capitán argentino compartió la escena con la realeza española, en una jornada que tuvo de todo menos improvisación.
La ceremonia arrancó pasadas las 13:30, hora argentina, en el teatro Campoamor. Los Reyes presidieron el acto y la Princesa Leonor iba a pronunciar su discurso tradicional, con mensaje de Felipe VI incluido.
Antes de la gala, Messi fue recibido por Leonor en el Salón Covadonga del hotel de la Reconquista. Fue la primera vez que la heredera al trono español encabezó sola una reunión con los premiados, un gesto que marcó un hito en la historia del premio.
El reconocimiento deportivo no mira solo los títulos, sino también lo que un atleta deja afuera de la cancha. En el caso de Messi, el jurado valoró su carrera, su conducta en el juego y su trabajo solidario para acercar educación y salud a chicos en situación vulnerable.
El premio existe desde 1987 y se entrega cada año en octubre, con escultura de Joan Miró, diploma, insignia y 50.000 euros. Messi ya había sido anunciado como ganador el 3 de junio; después de tanta ceremonia, ¿quién dijo que el fútbol no también sabe vestirse de gala?

