Noruega e Inglaterra se fueron al descanso igualando 1-1 en unos cuartos de final del Mundial que vienen palo y palo, con llegadas claras y tensión de punta a punta. El arranque tuvo ritmo, roce y esa sensación de que cualquier detalle podía romper el partido. Y así fue nomás.
A los 39 minutos, Andreas Schjelderup sorprendió a todos con un remate que parecía buscar a Erling Haaland, pero la pelota tomó otro destino, se cerró con veneno y terminó metiéndose junto al ángulo. Jordan Pickford quedó sin reacción ante una jugada que desató el festejo noruego y dejó a los ingleses mirando el piso por un instante.
Cuando ya se jugaba el tiempo agregado de la primera parte, Inglaterra encontró el empate. Anthony Gordon metió un pase hacia atrás y Jude Bellingham resolvió dentro del área con un derechazo cruzado para poner el 1-1 a los 46 minutos. Con todo igualado, la serie sigue abierta y el segundo tiempo promete estar para alquilar balcones.

