Racing e Independiente repartieron puntos este domingo en otra edición del clásico de Avellaneda. Hubo intensidad, pierna fuerte y poco brillo en los metros finales, así que el 1-1 terminó siendo un resultado bastante lógico.
La Academia arrancó mejor y encontró espacios ante un Rojo que no lograba salir limpio desde el fondo. A los 29 minutos, la jugada nació con recuperación de Lautaro Lodico, siguió con Tomás Conechny y terminó con Matías Zaracho empujándola sobre la línea para el 1-0.
Con la ventaja, Racing manejó el partido por un rato y hasta pudo ampliar la diferencia. Independiente, en cambio, se mostró trabado para asociarse y casi no inquietó a Facundo Cambeses antes del descanso.
En el complemento cambió la historia. El Rojo adelantó líneas, buscó más profundidad con el ingreso de Abaldo y encontró premio a los 16 minutos, cuando una infracción de Santiago Escudero sobre Maximiliano Meza derivó en penal. El propio Meza lo cambió por gol y puso el 1-1.
Después del empate, el clásico se abrió y hubo llegadas de los dos lados, pero nadie tuvo la puntada final. Rodrigo Rey respondió bien ante Adrián Martínez y también frente a Ulises Ortegoza, mientras los hinchas de Racing despidieron el cierre con silbidos. Clásico parejo, punto repartido y, como suele pasar, nadie se fue del todo contento: ¿qué otra cosa podía salir en un duelo así?

