San Martín de San Juan ya está metido en una parada brava en Mataderos. Desde las 13, visita a Nueva Chicago con la obligación de sumar de a tres si quiere seguir con vida en la pelea.
El equipo de Alejandro Schiapparelli llega golpeado por el empate con Temperley, un resultado que le complicó el panorama. Ahora no le alcanza con mirar su propio partido: también deberá seguir de cerca lo que pase con Deportivo Maipú, Atlético de Rafaela y San Martín de Tucumán.
Del otro lado aparece un Nueva Chicago que tampoco la tiene fácil. Viene de tres derrotas seguidas y pelea por salir de la zona de descenso, así que el duelo pinta picante por donde se lo mire.
Encima, el encuentro se juega sin público local, después de una semana movida por amenazas y pintadas contra el plantel. Una postal rara para un partido que ya venía con olor a final, porque acá nadie puede regalar nada.
Para este compromiso, Schiapparelli eligió a Sebastián Díaz Robles; Mauro Osores, Hernán Zuliani, Facundo Nadalín y Manuel Cocca; Diego Mercado, Leonardo Monje, Franco Coronel y Sebastián Jaurena; Nazareno Funez y Genaro Rossi. Y por si faltaba tensión, Julián Marchio no está por suspensión. ¿Se viene un domingo de radio, calculadora y nervios?

