La historia de María Lourdes Herrera tiene ese gustito lindo de las cosas que salen peleándola. Con 17 años, viajó a Mar del Plata para jugar los Juegos Evita y volvió con una medalla de plata colgada al cuello.
La joven sanjuanina compitió en tenis de mesa adaptado y no escondió la emoción. “Estoy muy feliz de venir a Mar del Plata a jugar los Juegos Evita. Estoy muy agradecida a la Secretaría de Deportes que me dio la posibilidad”, dijo en diálogo con TELESOL DIARIO.
Pero la experiencia no fue solo por la medalla. Lourdes contó que conoció a otros chicos y chicas, compartió momentos y sumó amistades nuevas, de esas que aparecen cuando el deporte hace de puente y no de adorno.
Detrás de ese resultado hay una historia larga de esfuerzo. Su mamá, Nancy Sanmartino, relató que hace unos 10 años comenzó con una neuropatía periférica que le provocó una fuerte pérdida de fuerza, con diagnósticos todavía en estudio e internaciones repetidas.
El tenis de mesa apareció este año, cuando un chico la invitó a probar la actividad en el Banco Hispano, a través de la Secretaría de Deportes. Desde entonces, encontró un espacio para entrenar, compartir con pares y seguir soñando en grande. ¿Quién dijo que un primer paso no podía terminar en podio?

