Un partido de futsal femenino en San Juan terminó en un episodio que dejó a todos mirando la cancha con cara de “¿qué pasó acá?”. El encuentro de reserva entre San Ricardo y Trinidad, por la Divisional B femenina, fue suspendido tras una pelea entre jugadoras de ambos equipos.
La cosa se desmadró adentro del campo de juego y terminó a los golpes. Los incidentes quedaron registrados en videos e imágenes que empezaron a circular rápido por las redes sociales.
Ante el panorama, la terna arbitral decidió dar por finalizado el partido antes de tiempo. Así, el encuentro no pudo seguir con normalidad y quedó cortado de una.
El episodio volvió a poner sobre la mesa la violencia en el deporte local, un tema que siempre deja gusto amargo. En las canchas se juega fuerte, sí, pero de ahí a pasar a las manos hay un trecho grande, che.
Desde distintos sectores ligados al futsal remarcaron la necesidad de promover el respeto y la convivencia dentro y fuera de la cancha. Porque si el deporte es para competir y aprender, ¿para qué terminar así?

