El partido entre Árbol Verde y San Damián terminó en un bardo de los que dejan a todos mirando la tribuna. Se jugó en el estadio del Barrio Cabot y no pudo completarse porque el visitante no salió al segundo tiempo.
Según lo difundido por colegas de Línea de Tres y por Guillermo Mesina de Radio Santa Cecilia, el equipo dirigido por Agustín Quiroga ganaba 1-0 al final de la primera parte. El gol lo había hecho Leandro Mallea para los arbolinos.
La versión que circuló marca que, durante el descanso, uno de los jugadores de San Damián habría sido alcanzado por un proyectil en el vestuario. Hablamos de Mario Manrique, con la camiseta número 8, a quien le habría pegado en la cabeza.
Siempre según esa información, primero hubo resistencia a volver a la cancha y después apareció la decisión de no disputar el complemento. Árbol Verde estaba listo para seguir, pero San Damián no salió, y ahí el partido quedó picando.
El árbitro Gabriel Montilla no habría visto el supuesto impacto, porque estaba en su vestuario. Ahora el caso irá al Tribunal de Penas de la Liga Sanjuanina de Fútbol, que deberá revisar el informe y decidir qué pasa con el 1-0. ¿Fin de la historia? Todavía no.

