El fútbol brasileño se mandó una escena de las que cuesta creer: una semifinal terminó con 51 expulsados. Pasó el domingo 1° de noviembre en el Estadio Parque do Sabiá, en el cruce entre Uberlândia y Mamoré.
Fue por la ida de las semifinales de la Segunda División del Campeonato Mineiro Sub-20. Mamoré ganó 3-1 y, encima, el partido quedó marcado por una batahola que hizo volar tarjetas por todos lados.
La cifra rompió el registro de 36 rojas que tenía el fútbol argentino desde 2011. Esa marca se dio en un partido entre Atlético Claypole y Victoriano Arenas, por la Primera D, cuando el árbitro echó a todos los titulares y suplentes de ambos equipos.
El desorden arrancó a los ocho minutos del segundo tiempo, cuando Luike Bispo dos Santos, de Uberlândia, vio la roja por una entrada fuerte con el brazo. Después, según el informe arbitral, Fábio Mineiro, presidente del club local, le lanzó amenazas al juez Fernando Patrick Drosghic Modesto.
▶2026-11-05 - Video by tumejorjugada - 0.00-0.10.mp4 · 0:10El punto de quiebre llegó en el tiempo añadido. Tras el tercer gol de Mamoré, Davi Fernandes Bittencourt festejó con gestos provocativos hacia el banco rival y el clima se fue al mazo. El árbitro contó que ya no pudo mostrarle la roja porque empezó una pelea generalizada, con empujones, camillas, pelotas y otros objetos dando vueltas por la cancha.
El acta oficial terminó con 22 expulsiones para Uberlândia y 29 para Mamoré. Ahora falta la revancha del domingo 8 de noviembre en Patos de Minas, con la serie todavía abierta y las sanciones por definirse. ¿Quién iba a pensar que una semifinal iba a dejar semejante papelón?

