Cuando el nene vive con los abuelos, la plata no tiene por qué quedar en otro lado. ANSES permite cambiar el cobro de la asignación familiar con el trámite llamado Adenda 63.
La movida sirve para ajustar el beneficio a la realidad de todos los días. Si la persona registrada ya no es quien cuida al menor, el cobro puede pasar al familiar que convive con él y se hace cargo de su manutención.
Así, un abuelo o una abuela que tenga a su nieto a cargo puede pedir que la prestación se deposite a su nombre. También pueden hacerlo tíos, hermanos mayores de edad y otros referentes afectivos, siempre que acrediten el cuidado real.
El trámite no cambia el derecho del chico a la asignación, sino quién la cobra. Y cuando el pago va por SUAF, el depósito es mensual y sin retenciones, según la escala de ingresos vigente.
Para arrancar, hacen falta el DNI original y copia del solicitante y del menor, más la partida de nacimiento actualizada. También pueden pedir papeles que prueben la convivencia y el cuidado diario, como informes sociales, constancias escolares o médicas. Con eso, el expediente va a ANSES y se define quién queda como titular, simple: ¿quién mejor que el que está todos los días poniendo el hombro?

