Las reservas del Banco Central volvieron a bajar y cerraron en US$49.642 millones, después de que el Gobierno girara más de US$800 millones al Fondo Monetario Internacional. El pago correspondió a un vencimiento de noviembre y dejó al equipo económico haciendo cuentas otra vez.
La cuota era de US$876,7 millones y podía abonarse en cualquier momento del mes, sin caer en atraso. Igual, el movimiento pegó justo en un momento de presión sobre los dólares que tiene el Tesoro, así que la caja quedó más finita.
Ahora la mira está puesta en la tercera revisión del programa firmado en 2025. El Gobierno ya cerró un acuerdo técnico con el staff del FMI, pero todavía falta el visto bueno del Directorio Ejecutivo, que podría llegar a principios de diciembre.
Desde el organismo que conduce Kristalina Georgieva adelantaron que el tema se tratará durante diciembre. El objetivo oficial es tener esos fondos antes del próximo vencimiento, de unos US$338 millones, que cae el 28 de diciembre.
El ministro de Economía, Luis Caputo, busca pagar sin seguir gastando reservas, pero la cuenta viene pesada. Entre fin de este año y comienzos del próximo, la Argentina necesitará unos US$5.000 millones para cubrir compromisos con el FMI, otros organismos y bonos que vencen más adelante. ¿De dónde van a salir tantos dólares sin hacer malabares?

