Pese a que el dólar viene bastante controlado, en la City ya miran de reojo el atraso frente a la inflación. En un relevamiento internacional, los 15 pronósticos más alarmistas lo ubican por arriba de los $1.700 para fin de diciembre.
La proyección más alta llega a $1.850 para el tipo de cambio mayorista. Eso implicaría una suba de hasta 27% en todo el año, un número que no pasa desapercibido.
Lo curioso es que, aun con ese valor, el dólar seguiría corriendo por detrás de la inflación. El consenso de 47 economistas de FocusEconomics espera un aumento de 32% para 2026, apenas 0,4 puntos más que el mes pasado.
Por ahora, los analistas no ven un salto brusco, sino un movimiento más o menos parejo con el IPC. Pero en la City ya asoman varios factores que meten ruido: menos compra estacional de divisas, reservas más flacas y el clima electoral que empieza a meter julepe.
En ese tablero también juega el mundo. El conflicto en Medio Oriente empuja el barril de crudo hasta los u$s100 y puede favorecer a la Argentina, aunque al mismo tiempo complica a los mercados emergentes. Hoy, el dólar mayorista ronda los $1.512 y el Banco Central sigue comprando reservas, aunque a menor ritmo.
La foto general, por ahora, es esta: el consenso de FocusEconomics calcula $1.645 para diciembre, bastante menos que lo que esperaba hace un año. Pero algunos bancos y consultoras siguen viendo un sendero más picante, con Pantheon Macroeconomics a la cabeza. ¿Se viene otro capítulo del dólar en modo “pasito a pasito” o el mercado se guarda una sorpresa?

