El jueves 15 de octubre arrancó con el dólar haciendo lo suyo: marcar diferencias y no precisamente a favor del bolsillo. El oficial quedó en $1.485 para la compra y $1.535 para la venta.
En la otra vereda, el blue siguió con su propio ritmo y se acomodó en $1.530 para la compra y $1.550 para la venta. O sea, la distancia entre uno y otro sigue ahí, bien visible para cualquiera que tenga que hacer cuentas.
El oficial es el que fija el Banco Nación y se usa en operaciones bancarias. El blue, en cambio, se mueve en el mercado informal, donde la oferta y la demanda mandan sin pedir permiso.
Por eso, cada movimiento del billete verde termina repercutiendo en precios, ahorros y decisiones de todos los días. Y mientras la brecha siga abierta, el tema va a seguir dando que hablar, ¿no?

