El FMI empieza hoy una nueva revisión del acuerdo con la Argentina, y esta vez va a poner la lupa sobre las cuentas sin vueltas. Si todo camina, podría habilitar un desembolso de alrededor de US$900 millones.
La misión está encabezada por Joyce Wong, jefa de misión del organismo para el país. Ella se reunirá con los equipos técnicos del área económica, mientras Luis Caputo quedó afuera de esas charlas porque está en Nueva York por la Asamblea General de la ONU.
Las reuniones serán en Buenos Aires y el foco estará en dos temas que no dejan margen para el chamuyo: el cumplimiento de las metas fiscales y la evolución de las reservas. O sea, números duros, de esos que no admiten maquillaje.
En lo fiscal, el acuerdo marca para este año un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI. Según los últimos datos, en agosto el Sector Público Nacional cerró con un resultado financiero positivo de $635.529 millones, y en los primeros ocho meses del año acumuló un superávit financiero cercano al 0,2% del PBI.
El otro punto caliente es el de las reservas internacionales. El Banco Central compró más de US$14.000 millones en lo que va del año y ya superó la meta anual de compra de divisas, pero el FMI también mirará las reservas netas computables. Y como si faltara movimiento, hacia fines de la próxima semana la Argentina deberá afrontar otro vencimiento cercano a los US$800 millones con el Fondo, así que la calculadora sigue prendida, ¿no?

