El Fondo Monetario Internacional puso la lupa sobre la Argentina y marcó dos cosas al mismo tiempo: celebró la baja de subsidios y deuda, pero admitió que la actividad viene más floja de lo esperado.
La señal salió este viernes, de la mano de Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo. Habló en una conferencia de prensa en Tailandia, durante las reuniones anuales del FMI.
El funcionario dijo que, en lo que va de este año, los datos argentinos quedaron por debajo de lo previsto en abril. Igual, el organismo espera que el crecimiento repunte el próximo año, cuando la demanda empiece a acomodarse de a poco.
La apuesta más fuerte del informe está puesta en 2027, cuando el FMI imagina una mejora más firme para la economía local. Ahí, la inversión y el consumo privado serían los motores, empujados por una inflación más lenta y la continuidad de las reformas.
En el panorama regional, el organismo proyectó un crecimiento de alrededor del 2,25% para el hemisferio occidental este año y el próximo. Para América Latina y el Caribe, habló de 2,5% en 2025 y 2,3% en 2026; para América del Sur, de 2,1% en 2026 y 2,4% en 2027. ¿Todavía falta un rato para ver la mejora completa, no?

