El Indec va a soltar este jueves 24 de septiembre el dato oficial de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026. Y, por lo que vienen marcando las consultoras, la noticia no pinta linda: habría otro aumento.
La mejora que se venía viendo desde la segunda mitad de 2024 parece haberse frenado en seco. Con menos empleo formal y los ingresos más apretados, el termómetro social volvió a subir y dejó a más de uno mirando el bolsillo con julepe.
Los especialistas hablan de un piso que ya quedó atrás. La pobreza había tocado un mínimo de 26,9% en el tercer trimestre de 2025, pero después trepó a 29,9% y habría rondado el 30% en los primeros meses de 2026.
En la misma sintonía, la indigencia pasó del 6% al 6,5%. Para el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, la pobreza podría ubicarse entre 31% y 32%, con entre 1,5 y 2 millones de nuevos pobres. ¿El detalle que complica más? El segundo trimestre no incluye el aguinaldo.
Del lado del trabajo, el diagnóstico también viene torcido. Agustín Salvia explicó que la informalidad subió 2,2 puntos porcentuales y que crecieron las ocupaciones inestables y de menores ingresos. Santiago Poy sumó que las canastas básicas empezaron a correr por encima de la inflación, mientras la AUH y otros programas no mejoraron en términos reales.
En esa foto también aparece Matías Maito, que advirtió sobre el avance del laburo más precario y la caída de puestos formales. Con este escenario, el número del jueves va a decir si la pobreza volvió a subir después del sacudón de 2024 y 2025. Y ahí sí, a atajarse con el dato, porque el bolsillo no perdona.

