Después del anuncio de Marcelo Orrego, el Gobierno salió a ponerle números al plan: serán 30 barrios y 2.240 casas en toda la provincia. La apuesta no es chica y, de paso, ya asoma el efecto colateral: si hay más viviendas, el mercado de alquileres puede aflojar un poco la soga.
El ministro de Economía, Hacienda y Finanzas, Roberto Gutiérrez, explicó que la obra se pagará con financiamiento externo que obtuvo San Juan. En criollo: fondos internacionales que la provincia consiguió mediante la colocación de bonos y que ahora van derecho a la obra pública.
Según el funcionario, la inversión total rondará los 320.000 millones de pesos. Y no se queda solo en ladrillos: calculan más de 5.000 puestos de trabajo directo, además del laburo indirecto que suele moverse alrededor de una obra grande.
El ministro también habló de un impacto en la vida cotidiana. Si llegan más personas a trabajar a San Juan, hará falta más de todo: servicios, salud, seguridad, educación y, claro, viviendas. Así que la ecuación es sencilla: más demanda, más presión sobre los alquileres; más oferta, menos apuro para remarcar.
Las empresas constructoras ya firmaron los contratos y el próximo lunes arrancan las obras en los 19 departamentos. Habrá cuatro barrios para gremios y el resto será del IPV, con sorteo; y todavía falta que informen cómo inscribirse o actualizar la carpeta. ¿Se viene una movida grande o no?

