Este lunes 17 de agosto, el riesgo país volvió a pegar un salto y llegó a 486 puntos básicos. La suba se dio mientras en el país el mercado estaba cerrado por el feriado de San Martín, pero los bonos soberanos argentinos sí operaban en Wall Street.
La referencia tomada a las 14:50 marcó un avance de 11 unidades respecto del viernes y dejó al índice de JP Morgan a solo 14 puntos de los 500. Es el nivel más alto desde el 10 de junio.
En criollo, esto pega en el bolsillo de todos: cuando sube el riesgo país, se encarece la posibilidad de que Argentina consiga financiamiento y eso termina pesando sobre la economía del día a día.
La presión vino de los títulos públicos en dólares, que mostraban bajas promedio del 0,4% y llegaron a caer hasta 0,8% en algunos tramos de la rueda. En lo que va de agosto, el indicador ya acumuló una suba de 50 puntos.
El viernes 14, el riesgo país había cerrado en 480 puntos, después de dos semanas complicadas para los activos argentinos. Este lunes profundizó esa tendencia y volvió a acercarse a una zona que parecía más lejana.
La jornada tuvo una particularidad: mientras la Bolsa porteña y el mercado cambiario estaban frenados por el feriado, los activos argentinos en Nueva York siguieron moviéndose con normalidad. Por eso, toda la atención quedó puesta en Wall Street.
Las acciones argentinas que cotizan en Estados Unidos también mostraron mayoría de bajas. A eso se sumó la volatilidad del petróleo, que volvió a acercarse a los US$90 por barril por las tensiones en Medio Oriente.
El riesgo país mide cuánto más le exigen los inversores a Argentina para prestarle plata, en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Cuando los bonos locales caen y sube su rendimiento, el indicador también se dispara.
En mayo, cuando el índice bajó de los 500 puntos, el ministro de Economía Luis Caputo dijo que un nivel cercano a 250 puntos sería más adecuado para pensar en una vuelta al mercado de deuda.
Con este escenario, la mirada queda puesta en lo que pase el martes, cuando vuelva a operar el mercado argentino. La duda es si el riesgo país logra aflojar o si sigue empujando hacia la barrera de los 500.

