No afloja la sed de dólares en el mercado. Las empresas argentinas, sobre todo las energéticas, siguen consiguiendo financiamiento y el número ya pasó los u$s20.000 millones.
La última gran movida fue la de Vaca Muerta Oil Sur, que levantó u$s234 millones con un título de deuda. Es la operación local más grande del año y dejó al Banco Central mirando con cariño esa lluvia de billetes verdes.
El proyecto va a construir y operar un oleoducto que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica, en Río Negro. Detrás aparecen pesos pesados como YPF, Vista, Pampa Energía, PAE, Pluspetrol, Chevron, Shell, Tecpetrol y GyP, que le dieron bastante respaldo al papel.
El consorcio salió a buscar u$s100 millones, con opción de ampliar hasta u$s300 millones, y terminó recibiendo mucho más de lo esperado. Además, cortó a una tasa de 6,25% anual y con el plazo más largo entre las emisiones locales, cuatro años. Nada mal para una plaza que no quiere quedarse sin combustible, ¿no?
Desde el triunfo electoral de Javier Milei en las legislativas de octubre, entre empresas y provincias ya se emitieron u$s20.200 millones, y todavía faltaban liquidar unos u$s4.400 millones hasta fines de agosto. En esa fila también aparece San Juan, que planea salir a buscar hasta u$s600 millones en Nueva York para financiar infraestructura. La pregunta es obvia: si sigue esta fiebre, ¿quién frena la cola en la puerta del mercado?

