La industria automotriz cerró septiembre con una foto medio rara: por un lado, la producción siguió para abajo; por el otro, las exportaciones se acomodaron un poco mejor. Un clásico de doble cara, con la fábrica haciendo cuentas y el mercado externo poniendo algo de aire.
Según Adefa, las terminales del país fabricaron 39.747 vehículos en el mes. Eso marcó una baja de 15,6% frente a septiembre de 2025, cuando habían salido 47.108 unidades de las líneas de montaje.
En el acumulado de enero a septiembre, la producción llegó a 314.975 vehículos, contra 379.243 del mismo período de 2025. Traducido: una caída de 16,9% que deja claro que la cosa viene pesada desde hace rato.
Donde hubo una señal más alentadora fue afuera. En septiembre se exportaron 28.213 vehículos, un 6,8% más que un año atrás y un salto de 14,7% contra agosto. O sea, el frente externo metió una pequeña bocanada de aire en medio del bardo.
En esos nueve meses, las ventas al exterior sumaron 203.072 unidades, con una mejora de 1,6% interanual. Brasil se quedó con el 63,1% de esas exportaciones, seguido por América Central y Perú. La pregunta que queda picando es si ese empujón afuera alcanza para que la producción deje de caminar con la lengua afuera.

