La quiebra de Garbarino ya pasó del papel a la venta real: la Justicia puso en marcha dos subastas de bienes del grupo. Entre los dos remates aparecen autos, computadoras, muebles de oficina y hasta una caja fuerte digital.
La base conjunta supera los $22,39 millones y los procedimientos alcanzan a Garbarino y a Garbarino Viajes. Uno arranca el 24 de septiembre y el otro el 1° de octubre, así que la liquidación empezó a moverse en serio.
El primer loteo corresponde a Garbarino y reúne siete conjuntos de bienes depositados en la Ciudad de Buenos Aires. Ahí aparece una Citroën Berlingo 2015, zorras hidráulicas, racks informáticos, matafuegos, estanterías desarmadas y otros restos del viejo funcionamiento comercial.
La subasta de esa tanda irá del 24 de septiembre al 7 de octubre, y quienes quieran participar deberán estar inscriptos en el Registro de Subastas Electrónicas Judiciales. Además, el comprador se hace cargo de comisiones, impuestos, traslado y retiro de los bienes; nada sale de arriba, claro.
La segunda subasta es por Garbarino Viajes y suma cinco lotes con una base total de $13.062.480. Ahí se rematan sillas, escritorios, equipos tecnológicos, una heladera, un microondas y una caja fuerte digital de acero, todo con remate al contado y al mejor postor.
Ese proceso abrirá el 1° de octubre y cerrará el 15 de octubre, con posibilidad de extenderse si entran ofertas sobre la hora. La historia de una marca que fue gigante ahora sigue en modo liquidación, lote por lote; ¿quién iba a decir que terminaría así?

