La inflación aflojó un poco, pero el bolsillo sigue haciendo ruido. Para muchos hogares argentinos, la cuenta no cierra y el mes se pone pesado antes de tiempo.
Las encuestas de las últimas semanas coinciden en lo mismo: los salarios duran cada vez menos, el ahorro se achica y la deuda aparece como salida para llegar a fin de mes. El 72% de los menores de 40 años se queda sin plata a más tardar el día 20, según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix.
Ese mismo relevamiento marca que el 60,9% de ese grupo tomó deuda en los últimos seis meses. En el total de la población, el 56,2% se endeudó y el 81,8% siente que su salario pierde contra la inflación. O sea: menos margen y más parche, una combinación que no da respiro.
La foto se repite cuando se mira para qué se usa el crédito. El 55,1% lo destinó a gastos básicos, como alimentos y salud, y el 21,3% a tarifas y servicios. Apenas el 11,8% se endeudó para comprar bienes durables, así que la plata prestada termina tapando agujeros más que dando un gusto.
Además, otros sondeos muestran que la discusión económica cambió de eje. Entre el 65,6% y el 76% de los consultados prefiere que el Gobierno priorice salarios y empleo antes que seguir apretando solo sobre la inflación. ¿Se entiende el mensaje o hace falta que el bolsillo lo grite más fuerte?

