La UIF salió a moverle el piso al trámite y aprobó una norma que facilita el ingreso de los llamados “dólares del colchón” al sistema bancario. Para muchas familias sanjuaninas que guardan ahorros afuera del banco, la noticia pega de lleno: menos papeles y menos vueltas.
La Resolución 144/2026 armó un procedimiento especial para quienes están inscriptos en el régimen simplificado de Ganancias. El beneficio vale para operaciones de hasta $100 millones por año calendario, o su equivalente en moneda extranjera.
¿Qué cambia en la práctica? Dentro de ese tope, los bancos no podrán pedir que se explique el origen de los fondos, los ingresos ni el patrimonio. Tampoco van a exigir documentación sobre la actividad económica ni comparar la operación con la capacidad de ahorro.
Eso sí: la ventanilla no queda abierta de par en par. Las entidades igual deberán identificar al cliente, chequear que esté inscripto en el régimen y verificar que no tenga condiciones que lo dejen afuera. Quedan excluidos los funcionarios públicos y los grandes contribuyentes nacionales.
Si se pasa el límite, el dinero se puede depositar o usar igual, pero ya no rige el esquema simplificado. Ahí el banco puede pedir más información y hacer un análisis de riesgo, mientras la UIF mantiene los controles contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. En criollo: menos papeleo, sí; carta blanca, ni ahí. La norma entra en vigencia al día siguiente de publicarse y las entidades tienen 60 días corridos para acomodarse, ¿quién dijo que el billete dormido no podía despertar con trámites más livianos?

