Este martes 15 de septiembre, Buenos Aires fue sede del Día de la Industria organizado por CAME. Ahí estuvo Fernando Godoy, presidente de CAPRIMSA, metido en un panel que puso sobre la mesa una pregunta bien concreta: cómo hacer para que las pymes no queden mirando desde la tribuna.
La charla se llamó “Transición PyME: ¿Cómo lograr su inserción en las cadenas de valor del gas, petróleo y la minería?”. Además de Godoy, participaron Pablo Morellato, Carlos Norman y Cristina Arheit-Zapp, en una jornada que reunió referentes de varios sectores y cámaras del país.
El dato que más quedó picando fue la comparación con Neuquén. Hace ocho años, hablar de una “segunda pampa húmeda” por los proveedores petroleros sonaba a exageración, y hoy ya se habla de una tercera, con San Juan mirando de cerca ese mismo camino.
La receta que se repitió no tiene magia ni atajos: certificarse, apoyarse primero en cámaras y confederaciones, y arrancar por proyectos más chicos antes de dar el salto grande. Carlos Norman lo resumió simple: el primer paso es fortalecerse y entrar de la mano de alguien que ya conoce la cancha.
Godoy también marcó que la clave pasa por ganar visibilidad, músculo económico y paciencia, porque esto no se resuelve de un día para el otro. Para CAPRIMSA, estos encuentros sirven para que las pymes armen vínculos, sumen aliados y se preparen para una minería que, por ahora, promete laburo a largo plazo. ¿Quién dijo que entrar al sector era cuestión de tocar el timbre una sola vez?

